SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
(1648-1695)
Sor Juana Inés de la cruz nació en la hacienda de San
Miguel Nepantla, estado de México,
el 12 de noviembre. Su nombre, antes de tomar el hábito, fue Juana de
Asbaje y Ramírez ya que
fue hija natural de la criolla Isabel Ramírez de Santillana y el vizcaíno Pedro
Manuel de Asbaje.
A los tres años Sor Juana ya sabía leer, a los
siete pedía que la mandaran a estudiar a la Universidad y a los ocho escribió
una loa para la fiesta de corpus.
Ahí Sor Juana Inés estudió latín “en veinte lecciones” con el bachiller Martín de olivas, bastándole solamente esas pocas para dominar esta lengua, cosa que se demuestra en la maestría de varias de sus obras, sobre todo en los villancicos, que contienen versos latinos.
Harta de la vida cortesana, Sor Juana decidió
entrar a un convento porque, según ella misma dice, “para la total negación que
tenía al matrimonio era lo más decente que podía elegir en materia de la
seguridad de mi salvación”. Primero entró al convento de San José de
las Carmelitas descalzas en 1667 pero salió de ahí a los tres meses,
por la severidad de la regla y el rigor de la orden. Después ingresó al convento
de Santa Paula, donde por fin profesó el 24 de febrero de 1669.
Famosa, aun dentro del claustro, Sor Juana
constantemente era llamada para escribir obras por encargo: en 1689 se le
encargó hacer el arco triunfal a la llegada a la capital de los marqueses de la
laguna y condes de paredes, obra que concluyó con éxito y que tituló Neptuno
Alegórico.
Tres años después Sor Juana ganó dos premios en el
certamen universitario del triunfo parténico y constantemente se le encargaban
villancicos para las festividades religiosas, además de la importante cantidad
de sonetos, rondillas, décimas, silvas y liras que constantemente componía.
El primer libro publicado por Sor Juana Inés de la cruz fue inundación
Castálida, que reunió una buena parte de su obra poética y fue publicada en
Madrid, antes que en la nueva España.
Durante mucho tiempo, Sor Juana no tuvo mayores problemas
en su vida conventual hasta que, como lo afirma Octavio Paz, escribió “una
carta de más”. Esa
misiva se publicó con el largo título de carta atenagórica de la madre
Juana Inés de la Cruz, religiosa profesa de velo y coro en el muy religioso convento
de san jerónimo que imprime y dedica a la misma sor philotea de la
cruz, su estudiosa aficionada en el convento de la santísima trinidad de la puebla de los ángeles,
y era una crítica a un sermón del jesuita Portugués Antonio de viera, muy
afamado teólogo de la época.
Sor Juana murió el 17 de abril de 1695 contagiada
de la epidemia que azotó al convento de santa paula.
JUAN JOSÉ ARREOLA
(1918/09/21 - 2001/12/03)
Nació el 21 de septiembre de 1918
en Ciudad Guzmán, Jalisco (Zapotlán el grande). Fue el cuarto de los catorce
hijos de Felipe Arreola y Victoria Zúñiga.
Autodidacta, aprendió a leer
"de oídas" y nunca concluyó la primaria. En 1936, llegó a la capital
y se inscribió en la escuela de teatro del instituto nacional de bellas artes
(Inba).
En México Arreola hizo teatro con
Rodolfo Usigli, Xavier Villaurrutia y en Francia con Louis Jouvet y Jean Louis
Barrault. Miembro del grupo teatral "poesía en voz alta"; creó
talleres literarios, dirigió importantes publicaciones (los presentes,
cuadernos y libros del unicornio, la revista mester y las ediciones del mismo
nombre, durante la década de 1960).
Publicó varia invención (1949),
confabulario (1952), la hora de todos (teatro, 1954), bestiario (1958), la
feria (novela, 1963); su última obra escrita, la palabra educación (1973), es
una recopilación de sus intervenciones orales.
Recibió numerosas distinciones,
como el premio nacional de lingüística y literatura 1976, el premio nacional de
periodismo, el premio nacional de programas culturales de televisión o la
condecoración del gobierno de Francia como oficial de artes y letras Francesas.
Juan José Arreola falleció el 3
de diciembre de 2001 en Guadalajara, Jalisco (México)
OBRAS PUBLICADAS
-
Gunther stapenhorst (1946)
- varia invención (1949)
- cinco cuentos (1951)
- confabulario (1952)
- la hora de todos (teatro, 1954)
- confabulario y varia invención (1955)
- punta de plata (1958)
- confabulario total (1962)
- la feria (1963)
- confabulario (incluye casi toda su obra publicada, 1966)
- lectura en voz alta (1968)
- palindroma (1971)
- bestiario (1972)
- inventario (1976)
- Confabulario personal (1979)
JUSTO SIERRA
(1848-1913)
Nació en la Ciudad de Campeche, pero criado en la Ciudad de Mérida donde
pasó su infancia hasta la muerte de su padre, el jurisconsulto, escritor e
historiados justo sierra o’reilly, este hecho determinó su traslado a la
capital donde ingresó en el liceo franco Mexicano y posteriormente al colegio
de San Ildefonso donde se recibió como abogado en 1871, en este año es nombrado
diputado suplente.
Su actividad periodística la inicia en el periódico el monitor
republicano con una sección nombrada “conversaciones del domingo”, que le
confiere fama y le da material para escribir su libro cuentos románticos.
Hombre singular y extraordinario maestro muere el 31 de noviembre de
1913 en Madrid, España y sus restos descansan en el panteón francés, pero en el
primer centenario de su nacimiento la universidad lo declaró “maestro de
américa” y sus restos fueron trasladados entonces a la rotonda de los hombres
ilustres.
ROSARIO CASTELLANOS.
(1925 – 1974)
Trabajó en el instituto
indigenista nacional en Chiapas y en ciudad de México, preocupándose de las
condiciones de vida de los indígenas y de las mujeres en su país. En 1961
obtuvo un puesto de profesora en la universidad autónoma de México, donde
enseñó filosofía y literatura dedicada a la docencia y a la promoción de la
cultura en diversas instituciones oficiales, en 1971 fue nombrada embajadora en
Israel, donde falleció al cabo de tres años, víctima al parecer de un
desgraciado accidente doméstico.
En los trabajos tardíos de este
género, habla de su experiencia vital, los tranquilizantes y la sumisión a que
se vio obligada desde la infancia por el hecho de ser mujer. Hay en sus poemas
un aliento de amor mal correspondido, el mismo que domina el epistolario cartas
a Ricardo, aparecido póstumamente. Su poesía completa fue reunida bajo el
título de poesía no eres tú (1972).
Su mundo narrativo toma muchos
elementos de la novela costumbrista. Las novelas Balún Canán (1957) y oficio de
tinieblas (1962) recrean con precisión la atmósfera social, tan mágica como
religiosa, de Chiapas. El argumento de la segunda, una premonitoria rebelión
indígena en el estado de Chiapas inspirada en un hecho real del siglo xix,
surgió de una toma de consciencia de la situación mísera del campesinado de esa
región mexicana, y de su abandono a los caciques locales por parte del gobierno
federal.
Escribió también volúmenes de
cuentos situados en el mismo registro: ciudad real (1960), los convidados de
agosto (1964) y álbum de familia (1971). Estas piezas revelan, en una dimensión
social, la conciencia del mestizaje, y en una dimensión personal, la sensación
de desamparo que surge tras la pérdida del amor. Sus ensayos fueron reunidos en
la antología mujer que sabe latín (1974), título inspirado en el refrán
sexista: "mujer que sabe latín, ni encuentra marido ni tiene buen
fin", que puede considerarse representativa de su vida, su obra y su
visión de la realidad.
OCTAVIO PAZ
(1914 – 1998)
Escritor mexicano. Junto con
pablo neruda y césar vallejo, Octavio Paz conforma la tríada de grandes poetas
que, tras el declive del modernismo, lideraron la renovación de la lírica
hispanoamericana del siglo xx. El premio nobel de literatura de 1990, el
primero concedido a un autor mexicano, supuso asimismo el reconocimiento de su
inmensa e influyente talla intelectual, que quedó reflejada en una brillante
producción ensayística.
Nieto del también escritor Ireneo
Paz, los intereses literarios de Octavio Paz se manifestaron de manera muy
precoz, y publicó sus primeros trabajos en diversas revistas literarias.
Estudió en las facultades de leyes y de filosofía y letras de la universidad
nacional. Sus preocupaciones sociales también se dejaron sentir prontamente, y
en 1937 realizó un viaje a Yucatán con la intención de crear una escuela para
hijos de trabajadores. En junio de ese mismo año contrajo matrimonio con la
escritora Elena garro (que le daría una hija y de la que se separaría años
después) y abandonó sus estudios académicos para realizar, junto a su esposa,
un viaje a Europa que sería fundamental en toda su trayectoria vital e
intelectual.
Poeta, narrador, ensayista,
traductor, editor y gran impulsor de las letras mexicanas, paz se mantuvo
siempre en el centro de la discusión artística, política y social del país.
Tanto la curiosidad insaciable como la variedad de sus intereses y su aguda
inteligencia analítica se hicieron patentes en sus numerosos ensayos, que
cubrieron una amplia gama de temas, desde el arte y la literatura hasta la
sociología y la lingüística, pasando por la historia y la política. La
enjundia, la profundidad y la sutileza caracterizan estos textos.
De tema literario son el
arco y la lira (1959), profunda reflexión sobre la creación poética, y sor
Juana Inés de la cruz o las trampas de la fe (1982), completo estudio sobre la
obra y la compleja personalidad de esta poetisa mexicana del siglo xvii. La
identidad mexicana es en cambio el tema del laberinto de la soledad (1950) y
posdata (1970).
JUAN RULFO.
(1917 – 1986)
Nacido en Apulco, en el distrito
Jalisciense de Sayula, Juan Rulfo creció entre su localidad natal y el cercano
pueblo de San Gabriel, villas rurales dominada por la superstición y el culto a
los muertos, y sufrió allí las duras consecuencias de las luchas cristeras en
su familia más cercana (su padre fue asesinado). Esos primeros años de su vida
habrían de conformar en parte el universo desolado que Juan Rulfo recreó en su
breve pero brillante obra.
En 1934 se trasladó a ciudad de
México, donde trabajó como agente de inmigración en la secretaría de la
gobernación. A partir de 1938 empezó a viajar por algunas regiones del país en
comisiones de servicio y publicó sus cuentos más relevantes en revistas literarias.
En los quince cuentos que integran el llano en llamas (1953), Juan Rulfo
ofreció una primera sublimación literaria, a través de una prosa sucinta y
expresiva, de la realidad de los campesinos de su tierra, en relatos que
trascendían la pura anécdota social.
En su obra más conocida, pedro
páramo (1955), Rulfo dio una
forma más perfeccionada a dicho mecanismo de interiorización de la realidad de
su país, en un universo donde cohabitan lo misterioso y lo real; el resultado
es un texto profundamente inquietante que ha sido juzgado como una de las
mejores novelas de la literatura contemporánea.
El protagonista de la
novela, juan preciado, llega a la fantasmagórica aldea de cómala en busca de su
padre, pedro páramo, al que no conoce. Las voces de los habitantes le hablan y
reconstruyen el pasado del pueblo y de su cacique, el temible pedro páramo;
preciado tarda en advertir que en realidad todo los aldeanos han muerto, y
muere él también, pero la novela sigue su curso, con nuevos monólogos y conversaciones
entre difuntos, trazando el sobrecogedor retrato de un mundo arruinado por la
miseria y la degradación moral. Como el macondo de cien años de soledad, de
Gabriel García Márquez, la ardiente y estéril cómala se convierte en el espacio
mítico que refleja el trágico desarrollo histórico del país, desde el
porfiriato hasta la revolución mexicana.
Desde el punto de vista técnico,
la novela se sirve magistralmente de las innovaciones introducidas en la
literatura europea y norteamericana de entreguerras (proust, faulkner, joyce),
línea que seguirían en los 60 muchos autores del boom; planteado inicialmente
como un relato en primera persona en boca de su protagonista, se asiste en
seguida a la fragmentación del universo narrativo por la alternancia de los
puntos de vista (con uso frecuente del monólogo interior) y los saltos
cronológicos. Rulfo escribió también guiones cinematográficos como paloma
herida (1963) y otra excelente novela corta, el gallo de oro (1963). En 1970
recibió el premio nacional de literatura de méxico, y en 1983, el príncipe de
Asturias de la letras.
CARLOS MONSIVÁIS.
(1938 – 2010)
Ensayista, cronista y narrador
mexicano considerado una de las inteligencias más lúcidas de la cultura de su
país. Cursó estudios en la escuela nacional de economía y en la facultad de
filosofía y letras de la universidad nacional. Dirigió suplementos culturales
en los más importantes diarios y revistas de México y durante mucho tiempo fue
asiduo colaborador de múltiples publicaciones periódicas. Con el tiempo
llegaría a ser cofundador y director de destacados diarios que ejercerían una
gran influencia en el desarrollo del periodismo mexicano. Debe destacarse, por
otro lado, su labor como investigador en el instituto nacional de antropología
e historia de México.
Dotado desde muy joven de un
vasto bagaje cultural, su humanismo polifacético hizo de Monsiváis uno de los
pensadores que mejor supo indagar en los aspectos fundamentales de la sociedad,
la política y la cultura mexicanas. Monsiváis cultivó especialmente la crónica
y el ensayo, con una temática y un interés estrechamente relacionados con los
problemas actuales y comprometidos con las luchas populares de México y américa
latina. Su aguda inteligencia se manifiesta a través de una eficaz ironía y de
su estilo crítico, festivo y desenfadado.
Pero su género predilecto fue el ensayo, en el que trató variados temas relacionados con la cultura mexicana. Destacan entre ellos características de la cultura nacional (1969); historias para temblar: 19 de septiembre de 1985 (1988); aires de familia: cultura y sociedad en américa latina (2000) y yo te bendigo, vida (2002), sobre la vida y la obra de Amado Nervo. Editó además diversas antologías literarias en las que su puso de relieve su reivindicación de la poesía y la canción popular: la poesía mexicana del siglo xx (1966), la poesía mexicana ii, 1914-1979 (1979), la poesía mexicana iii (1985), lo fugitivo permanece. 20 cuentos mexicanos (1990) o amanecer en el Valle del Sinú: antología poética (2006), a partir de la obra del poeta Raúl Gómez Jattin.
Entre sus textos biográficos
destaca Frida kahlo: una vida, una obra (1992). Su única incursión en la
narrativa fue el nuevo catecismo para indios remisos (1982). Recibió entre
otros reconocimientos el premio Villaurrutia (1996) y el anagrama de ensayo
(2000), que le fue concedido en España por su obra aires de familia: cultura y
sociedad en américa latina. En 2006 recibió el premio Juan Rulfo y publicó
imágenes de la tradición viva. Sus últimos títulos fueron las alusiones
perdidas (2007) y el 68, la tradición de la resistencia (2008).
JOSÉ EMILIO PACHECO.
(1939-2014)
Poeta, narrador, ensayista y
traductor mexicano, cuya cultura literaria y sensibilidad poética lo
convirtieron en uno de los miembros más destacados de la llamada generación del
medio siglo.
La poesía de pacheco se caracteriza por una depuración extrema. Sus versos carecen de ornamentos inútiles y están escritos con un lenguaje cotidiano que los hace engañosamente sencillos. La conciencia de lo efímero es uno de sus temas centrales, pero su poesía es a menudo irónica, llena de notas de humor negro y parodia, y muestra una continua experimentación en el plano formal. Para pacheco, el poeta es el crítico de su tiempo y un metafísico preocupado por el sentido de la historia. Cree en el carácter popular de la escritura, que carece de autor específico y pertenece a todos.
Su producción poética alternó así
lo trascendente y lo inmediato, siempre con un estilo muy personal. Ello se
aprecia en los elementos de la noche (1963), el reposo del fuego (1966), no me
preguntes cómo pasa el tiempo (1964) y los trabajos del mar (1983). Respecto a
sus traducciones, que incluyen poemas de diversas lenguas, el autor prefirió
llamarlas "aproximaciones", por estar convencido de la
intraducibilidad del género.
En el terreno de la narrativa
corta, escribió libros como el principio del placer (1972), donde demostró su
dominio del relato breve e hiperbreve. Sus dos novelas son ejemplo de sabiduría
narrativa: la primera, morirás lejos (1967), es un audaz experimento que juega
con diversos planos narrativos; la segunda, las batallas en el desierto (1981),
es una evocadora y agridulce historia de amor imposible, llena de nostalgia.
Sus artículos y ensayos son
numerosos y casi todos versan sobre literatura, aunque también abordan asuntos
políticos y sociales. Entre los galardones que distinguieron su obra se cuentan
los premios Magda Donato (1967), Xavier Villaurrutia (1973), nacional de
lingüística y literatura de México (1992), Octavio paz (2003), pablo Neruda
(2004), García Lorca (2005), reina Sofía de poesía iberoamericana y el cervantes
(recibidos ambos en 2009).
JUAN VILLORO
(1956)
Nació en México, en el distrito
federal, el 24 de septiembre de 1956. Estudió sociología en la universidad
autónoma metropolitana. Condujo el programa de radio educación, “el lado oscuro
de la luna” de 1977 a 1981 y fue agregado cultural en la embajada de México en
Berlín oriental, dentro de la entonces república democrática alemana, de 1981 a
1984. Ha ejercido como director del suplemento “la jornada semanal” de 1995 a
1998, además de impartir talleres de creación y cursos en instituciones como el
instituto nacional de bellas artes y la universidad nacional autónoma de
México.
Como redactor ha colaborado en
las revistas cambio, gaceta del fondo de cultura económica, universidad de
México, crisis, la orquesta, la palabra y el hombre, nexos, vuelta, siempre!,
proceso y pauta, de la cual fue jefe de redacción, así como en los periódicos y
suplementos la jornada, uno más uno, diorama de la cultura, el gallo ilustrado,
sábado, entre otros.
De 1976 a 1977 fue becario del
Inba en el área de narrativa y del sistema nacional de creadores artísticos de
1994 a 1996.
Villoro ha sido profesor en la
universidad autónoma de Madrid, en Yale, universidad Pompeu Fabra de Barcelona
y Princeton.
En 1991 publicó su primera novela
el disparo de argón pero su éxito como novelista llegó en 2004 con el testigo,
premio Herralde.
Vive entre México y España.
LAURA ESQUIVEL.
(1950)
Escritora mexicana entre cuyas
obras sobresale como agua para chocolate (1989), novela que mereció el aplauso
del público y la crítica y que fue llevada también con gran éxito al cine.
Laura Esquivel cursó estudios de educadora, así como de teatro y creación
dramática, y se especializó en teatro infantil, siendo cofundadora del taller
de teatro y literatura infantil, adscrito a la secretaría de educación pública.
Entre 1979 y 1980 escribió programas infantiles para la cadena cultural de la
televisión mexicana, y en 1983 fundó el centro de invención permanente,
integrado por talleres artísticos para niños, asumiendo su dirección técnica.
Tras superar una grave trombosis
y un doloroso divorcio, en 1995 publicó su segunda novela, la ley del amor.
Aquellas primeras ideas que apuntara en la obra que le dio fama, como agua para
chocolate, volverían a aparecer en íntimas suculencias (1998), una recopilación
de cuentos que acompañan a recetas de cocina, donde la autora insiste en su
máxima de que "uno es lo que se come, con quién lo come y cómo lo
come". Le siguieron estrellita marinera (1999), el libro de las emociones
(2000) y tan veloz como el deseo (2001). En esta última el amor, con la figura
de su padre como eje central del argumento, es otra vez el tema principal de la
obra.
De 2004 es malinche, una
biografía novelada de la amante indígena de Hernán cortés, el conquistador de
México. En 2009 Laura Esquivel sufrió un nuevo golpe en su vida privada al
fallecer su segundo marido, el también escritor mexicano Javier Valdés. Su
última novela es una incursión en el género detectivesco protagonizada por una
policía alcohólica: a lupita le gustaba planchar (2014).
Como agua para chocolate Todavía
hoy se sigue considerando esta novela, cuyo subtítulo reza novela de entregas
mensuales con recetas, amores y remedios caseros, como la obra más lograda de
Laura Esquivel.
